
Ciudad Juárez se colocó en el podio nacional de exportaciones manufactureras, consolidando su papel como uno de los centros industriales más dinámicos del país, especialmente en sectores como automotriz, electrónica y ensamble de bienes intensivos en tecnología. El desempeño exportador refleja la integración productiva de la región con las cadenas de valor globales, especialmente hacia mercados como Estados Unidos, donde la cercanía geográfica y el contenido regional del T-MEC favorecen la competitividad de productos juarenses.
Sin embargo, este impulso exportador contrasta con una caída significativa del empleo en la región, particularmente en sectores vinculados a la manufactura, donde la pérdida de plazas formales ha generado preocupaciones entre empresarios y trabajadores. Esta dualidad —crecimiento en exportaciones combinada con contracción de empleo industrial— se atribuye a factores como la automatización creciente, ajustes de productividad y decisiones de reconfiguración productiva por parte de las grandes armadoras y maquiladoras, que han reducido plantilla laboral a pesar del alto volumen de producción y envíos al exterior.
Este fenómeno subraya la importancia de que el crecimiento exportador vaya acompañado de políticas de fortalecimiento del empleo formal, capacitación técnica y reconversión laboral, así como estrategias que incentiven a las empresas a expandir su capacidad productiva sin sacrificar plazas de trabajo. La competitividad industrial debe armonizarse con inclusión laboral para que el impacto del comercio exterior se traduzca en beneficios amplios para las comunidades productivas.





