Como parte del compromiso con la formación integral de los estudiantes, el día de hoy, un grupo de alumnos representantes de los grupos ATM11, ATM12, RBM14 y RBM15, de la carrera de Mecatrónica, acompañados por la Mtra. Miriam Ruizesparza Flores, realizaron una visita a Los Ojos de Dios, institución dedicada a brindar atención, cuidado y acompañamiento a niñas, niños y adolescentes con discapacidad que se encuentran en situación de abandono familiar.
Durante esta visita, los estudiantes hicieron entrega de un donativo de insumos destinados a contribuir al bienestar de los menores, demostrando que la solidaridad, la empatía y el compromiso social son valores que se fortalecen a través de pequeñas acciones que nacen del corazón.

La directora de la institución, Mariana Gameros, recibió a los alumnos y les brindó un recorrido por las instalaciones, permitiéndoles conocer de cerca la importante labor que se realiza diariamente en favor de quienes más necesitan apoyo. Entre los espacios visitados se encontraron el área de equinoterapia, donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de convivir con los caballos que forman parte de las terapias; el área de dormitorios, donde reciben atención los niños con condiciones de salud más delicadas; así como las áreas de terapia y psicología.
Uno de los momentos más especiales y emotivos de la jornada fue la oportunidad de conversar con una pequeña que, con gran entusiasmo y una sonrisa, compartió parte de su mañana con los estudiantes. Este encuentro les recordó que, más allá de cualquier aportación material, el tiempo, la atención, la escucha y el cariño son regalos capaces de dejar huellas profundas en el corazón de los demá.
Al finalizar el recorrido, la directora Mariana Gameros dirigió unas palabras de agradecimiento a los alumnos y Mtra. por su generosidad y por sumarse a esta noble causa, reconociendo el valor de formar jóvenes conscientes de su entorno y comprometidos con la construcción de una sociedad más humana, solidaria e incluyente.

Sin duda, esta experiencia dejó una enseñanza invaluable para todos los participantes: hay acciones que parecen pequeñas, pero que pueden significar mucho para alguien más. Hoy, nuestros estudiantes no solo llevaron un donativo; también compartieron su tiempo, su disposición y una parte de su corazón.
“Porque la verdadera formación no solo consiste en adquirir conocimientos, sino también en aprender a mirar al otro con empatía, tender la mano a quien lo necesita y comprender que servir a los demás también nos transforma. Una donación hecha de corazón no solo enriquece la vida de quien la recibe, sino que hace más grande el corazón de quien la ofrece.”









